Con la mística peñera

28/10/2004
nota sobre Músicas de Provincia, edición2004

La imagen parece surrealista para un martes por la noche. Más de mil quinientas personas saltando y cantando, como en una ceremonia rockera, mientras suena "Peregrinos", el tema emblema del Dúo Coplanacu, durante la presentación de los santiagueños en el quinto encuentro "Músicas de provincia", que termina el domingo.

Pañuelos se agitaban en el aire para las zambas y la gente bailaba chacareras en los mínimos espacios que dejaba la multitud congregada. Fueron casi dos horas de recital -hasta que los puntuales empleados municipales se cansaron de los bises-, en las que el grupo realizó un recorrido por sus cinco discos, mostró el perfecto ensamble de las voces de Julio Paz, Roberto Cantos y el violín de Andrea Leguizamón, y generó un clima de ida y vuelta con el público capitalino.

El dúo santiagueño logró reproducir en la Capital la mística de sus multitudinarias noches de peña en Cosquín, donde se mezclaron seguidores de la primera hora y espectadores sorprendidos por la polenta del grupo.

Los vecinos despistados que circulaban por la avenida San Juan, en la quinta noche del festival, se acercaban a preguntar qué pasaba adentro del C. C. Julián Centeya, donde se escuchaban gritos tribuneros. La escena se completaba con una proyección al aire libre de lo que ocurría en el recinto y reflejaba la imagen de esos extraños de pelo largo del folklore.

"Los Copla", como les dicen sus fieles, construyeron un fenómeno independiente desde Córdoba y hace un par de años recalaron con fuerza en Buenos Aires. Este fue uno de los primeros conciertos del grupo después de la experiencia de "La juntada", con Rally Barrionuevo y Peteco Carabajal, y demostraron que su mística sigue intacta. "Estamos muy felices de participar en esta edición que, por primera vez, tiene un apoyo grande. Pero sobre todo agradecemos este espacio a los chicos que vienen trabajando a pulmón desde hace muchos años", recordó Julio Paz.

La convocatoria, que superó todas las expectativas de los organizadores, mostró el saludable momento que vive la música popular en el centro porteño.

La nueva canción

Un par de horas antes, en la carpa cultural de Parque Patricios, subieron al escenario el chaqueño Coqui Ortiz y los tucumanos Juan Quintero y Topo Encinar. Estos cantautores -que durante este mes están presentando un espectáculo con el pianista entrerriano Carlos Aguirre- coincidieron anteayer en la programación de Músicas de Provincia.

Los estilos de Quintero, Encinar y Ortiz no se parecen, pero se pueden combinar de manera natural. Topo recorre -como lo hizo en su recital- los temas del disco "Apaganoches" sobre las estructuras de cuecas o chacareras sin demasiados prejuicios acerca de lo que se puede (o no) decir a partir de cada estilo. Las formas tan establecidas de una trunca o un gato le sirven para hablar de cosas cotidianas, reflexionar con humor a partir de una anécdota, presentar una bella canción como "Juntaba luz", compuesta con Pablo Dumit o llamar a Quintero, hacia el final del recital, para cantar otra exquisitez, "Siempre y cuando".

Aun ante la posibilidad de exhibir el narcisismo del solista, Ortiz y Quintero parecen haber asumido el formato de dúo como una manera de potenciar su trabajo cada vez que coinciden en un mismo escenario. Y no se equivocan porque el trabajo es sobresaliente. Para estas ocasiones, otro que se pone a la altura es el acordeonista y bandoneonista Julio Ramírez. Con ese dúo (de dos, que de a ratos fue de tres) desplegaron un cancionero propio de gran nivel, recurrieron a joyas de Pepe Núñez, Aledo Luis Meloni y Germán Correa y estrenaron repertorio. Compartieron su música con espontaneidad, porque no sólo los temas clásicos (del folklore, el tango o el rock) son los que se comparten.

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