La voz de los nuevos autores

 
20/10/2005
El folklorista tucumano canta los inéditos del CD "En son de la tierra nueva"
Cuando salió del pueblo azucarero de Monteros para probar suerte en Tucumán, Claudio Sosa comenzó una gira de quince años que lo paseó por escenarios de todo tipo, de la guitarreada anónima a los escenarios de Nueva York junto a su tía Mercedes y a recorrer el país de Ushuaia a Jujuy con el proyecto "La ruta de la dignidad". En ese largo trayecto, el músico amasó una personalidad propia, grabó "Como los sauces al viento", "Mi única estrella", "Astillas de un pago", "Flores y ayuno" y el flamante "En son de la tierra nueva". Ahora, a los 35 años, el cantor es la voz de la nueva generación de autores. "Creo que al principio fue una cosa más intuitiva eso de salir a cantar con 20 años un tema inédito como «La plañidera» en un festival después de Guarany. Con el tiempo eso se terminó convirtiendo en mi proyecto artístico y actualmente la mayoría de los temas de mi repertorio son inéditos. Nunca me sentí cómodo cantando los clásicos, aunque los conozco a todos porque me considero folklorista", reconoce el músico tucumano, que esta noche hará una jugada fuerte y presentará su nuevo álbum en el teatro ND/Ateneo, con invitados como Teresa Parodi y una sorpresa especial.

Así como lo había hecho Mercedes en los años sesenta y ochenta, el cantor tucumano dio a conocer en los noventa y comienzos de 2000 un repertorio nuevo del folklore, rescatando canciones que se terminaron instalando con el tiempo, como "Chacarera del olvidao", del Duende Garnica; "Oración del remanso", de Jorge Fandermole, o "Clavelito tilcareño", del Coya Mercado. "Siento la tranquilidad de que esas canciones, a pesar de no haberlas compuesto, son en parte mías. Pasó con la «Chacarera del olvidao», del Duende, que hoy todo el mundo la hace y a veces se da la situación de que me preguntan si la tengo en mi repertorio, cuando fui el primero que la grabó. Creo que hay un momento en que las canciones dejan de ser del autor, como de quien las interpreta, y pasan a ser de la gente, y eso es lo más lindo que puede pasar con un tema."

La nueva canción

El olfato para descubrir a nuevos autores, como Pica Juárez, Duende Garnica, Bruno Arias, Ramiro González, Pablo Mema, Fernando Barrientos, Pablo Dumit o el Topo Encinar, e incluirlos junto a las obras de Arsenio Aguirre, Osvaldo Costello, Pepe Núñez o José Augusto Moreno se transformó en una de las claves de su sonido. "Yo comencé cantando temas de autores tucumanos, pero después en los encuentros con músicos en diferentes lugares del país fui encontrando mi repertorio. No son cosas que uno pueda sacar de las partituras o de un cancionero que compré en una librería, sino que surgen a partir de la mística de una guitarreada que puede durar hasta las 7 de la mañana. Así conocí al Duende Garnica y todo su cancionero."

-Te transformaste en el vocero de los nuevos autores. Hasta tu tía te "roba" repertorio...

-[Risas] Creo que así como hay Salieris de Charly también hay Salieris de León y de Mercedes Sosa. Esta característica mía de descubrir repertorio es consecuencia de ella, que generó una influencia en mí no sólo como sobrino, sino como artista, acercándome autores como Carnota. Por eso, es importante que yo grabe los temas inéditos, porque me siento un puente entre la nueva generación de autores y los referentes. Que hoy día Mercedes grabe a Pablo Dumit o al Duende es generar una conexión que estaba cortada tras la dictadura. Ella se está viniendo para la movida de nosotros, y eso es muy fuerte.

El músico, sin embargo, que está en contacto directo con su generación y todo un movimiento que se está gestando desde hace varios años en el interior, reconoce: "Uno puede encontrar referentes en nuestra propia generación. Tampoco hay que irse siempre a Mercedes, León o Teresa. Ellos tienen ganado ese lugar, y muchos nos encuadramos en su pensamiento, pero es fabuloso ver a gente de tu edad como Orozco-Barrientos, que generan algo distinto, o ver un espectáculo de Raly Barrionuevo, al que conozco de hace mucho, y ver que no pierde el tiempo discutiendo y que lo usa para aprender cosas".

-¿Dónde estás encontrando a los mejores autores?

-Para mí las cosas más lindas están saliendo en el Sur. Hay muchas más canciones testimoniales porque están sufriendo el abandono total, la falta de trabajo, y eso se vuelve cultura. Por eso aparece gente como Sergio Castro, Manquipan, Payllacán, Nelson Avalos o Eduardo Guajardo. Ellos ya no se fuerzan a poner etiquetas de zambas o chacareras y hacen una música muy libre.

-Tu nuevo disco también elude el formato rígido del folklore.

-Este es un disco despojado de ese formato. Creo que estoy tranquilo de haber llegado hasta acá con esa falta de prejuicios. Con el tiempo estoy más abierto a otras músicas.

-¿Cuál es el espíritu de "En son de la tierra nueva"?

-Es un disco donde prevalecen el canto, la guitarra y los condimentos necesarios para que el mensaje sea claro y contundente. Es como la síntesis de estos quince años cantando a los inéditos.

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