libros y poemas

Presentación x Rubén Monterrubio

Pablo y yo… estoy seguro, aún cuando creo que jamás a ninguno de los dos se nos dio por constatar fechas ni circunstancias de nuestros nacimientos ni de nuestras infancias, debemos haber nacido año más, año menos, por aquel tiempo… en el mismo tiempo. y arribo a la conclusión, no por el hecho de que hoy, en estos días que nos encuentra a ambos hombres de características físicas similares, que hacen que uno se vea en el otro, no de igual cantidad de años vividos, sino justamente por el hecho de que ambos, en un acto absolutamente impensado, hemos evitado llevarnos al tiempo en que nos tocó nacer y al tiempo en el que transcurrieron nuestras infancias.
Es esa sin lugar a dudas una característica fundamental de todos quienes pertenecemos a la generación de las cosas perdidas, del sol… a pesar de las cosas uniformes y de las causas a la luz de las velas…
Esa nuestra generación desgraciadamente ocasional y planificada hasta el hartazgo, pero desgraciadamente hasta el infinito, cuando el infinito significa definitivamente nunca y nunca es para quienes oficiaban de nubarrones tormentosos que tapaban el sol. Oscuridad es para nosotros los que oficiamos hoy de reparadores de cielos, la ausencia de finales.
El sol sobre todas las cosas. Nunca es para nosotros Luz… eterna luz. Esa nuestra generación, esta nuestra responsabilidad.
Amigo Mío: a fin de año la vida ha de irrumpir en mi vida como un huracán, de la mano de mi primer hija que ha de nacer por esos días… y me han y me he preguntadomiles de veces qué sueño que sea y cómo la sueño… He tenido, como nunca he tenido antes para tantas preguntas que me ha planteado la vida, una respuesta absoluta y definitivamente libre de toda duda… quiero que sea libre, la sueño bajo un sol que por siempre alumbre todas las cosas que pasen en su mundo y en sus días.
Quiero que se cumpla en ella el sueño inconcluso, y no por egoísmo sino por generosidad…

Quiero que algún día y te juro que de verdad lo quiero, al leer “el sol sobre las cosas perdidas” de Pablo Dumit, mi hija solo halle la belleza de la poesía y que a partir de ella genere sus sueños y en base a ella los pueda cumplir.

Nunca te he preguntado la edad, nunca preguntaste la mía… ahora que lo pienso me resulta divertido.

Gracias, mil gracias por estar hoy en el momento preciso y en el lugar indicado.

Gracias por la poesía

“una palabra tuya bastará para salvarnos”

Rubén Darío Monterrubio
27/10/2003

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